No todo problema empresarial se resuelve con un concurso

Cuando una empresa empieza a tener dificultades financieras, el concurso de acreedores suele aparecer rápidamente en la conversación. A veces como amenaza, otras como última esperanza.

Sin embargo, no siempre es la primera ni la mejor solución.

Existen alternativas legales al concurso de acreedores que, bien planteadas y a tiempo, pueden permitir:

  • Evitar el procedimiento concursal
  • Reducir el impacto reputacional
  • Proteger a los administradores
  • Preservar valor empresarial

El problema es que muchas empresas descubren estas alternativas cuando ya es demasiado tarde.

En Acura Abogados vemos con frecuencia situaciones en las que las alternativas existían, pero el retraso en la toma de decisiones las hizo inviables.

Cuándo tiene sentido buscar alternativas al concurso

Las alternativas legales al concurso no dependen solo del volumen de deuda, sino de un conjunto de factores que deben analizarse con criterio jurídico.

Suelen ser viables cuando:

  • La insolvencia es inminente, pero no plenamente actual
  • La empresa conserva actividad operativa real
  • Existe margen de negociación con acreedores clave
  • No se han acumulado reclamaciones judiciales masivas

Alternativa 1: acuerdos privados con acreedores

Una de las primeras vías a explorar es la negociación directa con acreedores.

Puede incluir:

  • Aplazamientos de pago
  • Quitas parciales
  • Reordenación de vencimientos
  • Acuerdos singulares con proveedores estratégicos

Esta opción funciona cuando:

  • El número de acreedores es limitado
  • Existe una relación comercial todavía viva
  • La empresa conserva credibilidad operativa

⚠️ Riesgo habitual: negociar sin una estrategia global puede generar agravamiento de la insolvencia o responsabilidades futuras del administrador.

Alternativa 2: planes de reestructuración y refinanciación

Los planes de reestructuración permiten actuar antes del concurso, especialmente cuando el problema principal es financiero y no operativo.

Suelen aplicarse en empresas que:

  • Tienen estructura y mercado
  • Arrastran deuda desalineada con su capacidad real
  • Necesitan tiempo para reequilibrar su situación

Estas soluciones pueden incluir:

  • Refinanciación bancaria
  • Entrada de nuevos inversores
  • Reordenación societaria
  • Venta parcial de activos no estratégicos

Alternativa 3: reorganización societaria o patrimonial

En determinados casos, el problema no es la empresa, sino cómo está estructurada.

Aquí pueden explorarse:

  • Separación de líneas de negocio
  • Escisiones o fusiones internas
  • Reorganización del patrimonio empresarial
  • Cierre ordenado de unidades deficitarias

Estas decisiones requieren anticipación, ya que realizadas tarde pueden ser impugnables o ineficaces.

Alternativa 4: venta de la empresa o de unidades productivas

Cuando la continuidad directa no es viable, la transmisión del negocio puede ser una solución para preservar valor y empleo.

Esta alternativa es especialmente interesante cuando:

  • El negocio es viable, pero no la estructura actual
  • Existen compradores potenciales
  • Se actúa antes del colapso financiero

En muchos casos, esta opción solo es posible antes del concurso, o en fases muy iniciales del mismo.

Alternativa 5: el Preconcurso (Comunicación de Apertura de Negociaciones)

La herramienta más infravalorada… y una de las más potentes

El preconcurso —formalmente, la comunicación de apertura de negociaciones con acreedores— es una herramienta legal diseñada para dar a la empresa tiempo y protección mientras negocia una solución.